PARAÍSO OLIVENSE
Donde el valle del Tirón se funde con la antigua calzada romana y el leve rumor de la corriente se escucha, abajo, entre la fronda; donde las almenas del castillo parecen proteger el cálido paisaje, mientras los viejos termómetros de infancia marcan la linea del recuerdo; donde reside la verdadera patria del hombre: la memoria de la niñez.
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